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12.25.2010

Mucho ruido...




Una mirada a las tablas de clasificación de las principales ligas europeas, arrojan datos importantes para una valoración de la competitividad actual de estos torneos, que tal y como se muestran ahora, se han convertido en mercado de capital desde el deporte donde se muestra una diferencia histórica, ahora abismal, entre un grupo de equipos y el resto, estableciéndose una relación de minoría y mayorías que ha comenzado a reflejarse en la tabla de posiciones que alejan de toda índole al fútbol de la competitividad.
Para no pecar de subjetivos, tomaremos para el análisis las posiciones entre los primeros lugares de los torneos de España, Inglaterra, Italia y Alemania, considerados los más importes- en el orden descrito- por la llamada especializada en ese deporte, en nuestro caso http://www.espndeportes.com/.  
En estos campeonatos la parte alta y la baja de la tabla son las zonas más disputadas. La media tabla es lo que llaman la permanencia, eso ya todos lo sabemos. En la parte alta el dinero circula, el juego de apuestas hace mover masas de millones aprovechándose de la condición de los fanáticos.

En España desde hace un tiempo, Barcelona y Real Madrid, se pasan de una mano a otra el torneo, Valencia y Atlético de Madrid y algunos más tienen alguna oportunidad de arrebatarles la gloria de equipos grandes. Este año Villarreal y Valencia intentan alcanzarlos y a media temporada ya les han sacado diez puntos de ventaja y es una tendencia en aumento.
En Inglaterra, también a mitad de campeonato, los dos equipos de Manchester ocupan la cima, el Arsenal y el Chelsea están apretando y en un tercer lote, a menos de diez puntos, Tottenham, Sunderland y Bolton Wanderers, y muy lejos ya, sin posibilidades el Newcastle. Solo Liverpool, manifestando en lo deportivo su mal estado financiero que atraviesa no está en competencia, todo lo contrario, ya mira con precaución la zona del descenso.
En Italia, los equipos que alegran el calcio llegan a doce a mitad de este campeonato 2010-11. Milan, Napoli y Lazio en un panorama poco habitual, están muy juntos, con el riesgo de quedarse sin gas. Luego, la Juventus y más abajo, a menos de diez puntos, Roma y Palermo y en otro lote, el Inter de Milán, en un bajón típico de equipo italiano que después de una temporada exitosa, le cuesta mantener el ritmo ganador.
En Alemania, campeonato sano en lo económico, el Borussia Dortmund es líder solitario, con diez puntos de ventaja sobre un tal Mainz 05, luego y pegado, el Bayer Leverkusen y un poco más abajo el Hannover 96 y Bayer Múnich después de varios años con títulos aparece casi sin opciones. Algo atípico[1].
La diferencia de diez o más puntos es la constante en las ligas referidas, invirtiéndose el orden a la importancia mediática, siendo la más competitiva a estas alturas del calendario futbolístico la liga Italiana, como la que más equipos concentra en los primeros puestos, seguida de Inglaterra, luego España y en solitario Alemania.
Tendremos que esperar a finales de Junio para constatar si esta tendencia de diez puntos se mantiene y si el orden de cambia, lo que nos permitirá evaluarlas de nuevo.
En este momento, la liga española confirma su larga brecha entre los dos equipos grandes y el resto, el año pasado superó los veinte puntos,  lo que la convierte en un torneo más de figuras de fútbol que de campeonato deportivo. La italiana aún vive de épocas de gloria. Inglaterra se escuda en su impecable organización  y la alemana  ofrece cuentas claras y un torneo de pocos candidatos. Todas con deudas de la promesa que ofrecen; un futbol competitivo que va desapareciendo y que de no hacerse los correctivos a tiempo.
Estamos frente a un monótono espectáculo que corre el riesgo de ser una pasión aburrida. Veremos qué pasa.



[1]En Francia al menos unos ocho equipos compiten por el título, que es una liga que intenta alcanzar al grupo de los poderosos. El resto de los torneos europeos son de segunda categoría en lo futbolístico y lo competitivo, por más que nos quieran hacer ver que Rusia, Holanda y Portugal forman parte de esta danza del deporte.


3.10.2010

Una soledad tan concurrida...


La frase del título pertenece al poema Rostro de voz de Mario Benedetti. Coincide cuando veo que la página oficial de la Federación Venezolana de Fútbol, FVF,  es un andamiaje informativo que copia la estructura ya globalizada de las distintas páginas oficiales y oficiosas de las Federaciones de fútbol del continente y noto que pongan con valentía en los datos de los encuentros  la cantidad de público que asiste a cada juego, es posible que sea alguna normativa de la Confederación Suramericana de Fútbol,  Conmebol, en todo caso poco importa, en todo caso es una radiografía del fútbol venezolano que debería prender las alarmas de un campeonato mediocre, que se refleja en el poco interés del público en ir a presenciar poco más que un encuentro semi profesional.
Tomaremos sólo un ejemplo. La Jornada 7 de la Copa Movilnet, celebrada a comienzos de marzo del Torneo Clausura 2010 registró la siguiente asistencia, según las propias declaraciones de los clubes: Dvo Italia 4 - Carabobo FC 0 Estadio: Olímpico de Caracas (600 personas). Aragua FC 0 - Caracas FC 1 (2.223 personas). CD Lara 2 - Llaneros FC 1 (3.410 personas). Atlético El Vigía 4 - SD Centro Italo 2 (915 personas), Real Esppor 2 - Monagas SC 1(1.440 personas). Zamora FC 2 -Estudiantes FC 0 (5.115 personas). Zulia FC 2 - Yaracuyanos FC 1(620 personas). A falta del Mineros- Trujillanos FC  y del Anzoátegui vs Táchira, que poco modificaría la suma, tenemos que en siete encuentros de primera división convocaron a 14.323 personas, es decir, que todas juntas no llenan un solo estadio.


 Este es un torneo que sobrevive, que a pesar de contar ahora con más presencia de la televisión y con estadios de primera no deja de ser un espectáculo pobre al transmitir encuentros con equipos de baja calidad, canchas vacías y césped más cercano para el pastoreo de ganado que para la práctica del fútbol.
Sólo para esas quince mil personas existe en su imaginario un campeonato importante, algunos imitando el colorido y los cánticos del futbol sureño, en un particular éxtasis deportivo, un autentico autoengaño deportivo.
 Si lo llevamos a las frías estadísticas, estaríamos frente a un espectáculo que salvo para la pequeña monarquía que lo maneja, para el resto es pérdidas y deudas. Una extraña filantropía que necesitaría una revisión fiscal para sincerar los ingresos y los egresos. En pocas palabras, democratizarlo, cosa que todas las federaciones, encabezada desde la propia FIFA se niegan a hacerlo.


Esas quince mil personas a un promedio de BF 40 por entrada, (que ya es una exageración, deberían pagarnos por asistir) equivale a un poco más de BF 11 millones, que dividido en los 18 equipos de la primera división nos darían un promedio de 625 mil por equipo, pero no olvidemos que las cifras se modifican cuando vamos al detalle y tenemos clubes que no convocan ni mil personas, no quinientas, a nadie, sólo familiares y amigos. Tampoco olvidemos que el promedio de sueldos de los jugadores ronda por los BF 20 mil al mes, que ajustado a nuestras realidades y al pobre espectáculo, es un salario sobrevaluado, si partimos que nuestro fútbol de profesional sólo tiene el nombre, ya que sus estructuras son de amateurs.
El profesionalismo obedece a un oficio que se ejerce dentro del sistema laboral de una sociedad, se remite a códigos y leyes, normas de procedimiento, legalidad laboral. Nuestro fútbol se pasea por esas condiciones, pero no es suficiente, lo intenta, pero tiene amarras que dominan  una pequeña cúpula, un cogollo. Aún no ha llegado al profesionalismo, lo que nos muestran es sólo una fachada, una cancha vacía, una ilusión. Veremos qué pasa.


(a Daniel Eguren)